Todos los días aprendemos. Cada día es una enseñanza.  “Hasta de las hormigas aprendemos.”  Entonces porque habemos algunas personas que nos resistimos a aprender. ¿Qué tiene que ver el aprendizaje con la comprensión?  nos preguntamos.

Comencemos por definir la palabra Comprensión como la facultad, capacidad o perspicacia para entender y penetrar las cosas. Y aprender: adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio, el ejercicio o la experiencia. Entonces, podemos aprender a ser compresivos. Ejercitar esa palabra: Comprensión.

La experiencia nos dice que por medio del entendimiento,  podemos discernir lo bueno de lo malo. Había una materia, en el currículum de estudios, allá por los ‘50’s /’60 ‘s   que se llamaba lectura comprensiva, entender lo que leíamos, y después nos hacían un examen gráfico, contestando preguntas de lo que habíamos leído.

En la vida práctica, hoy en día, después de una conversación y para cerrar el tema, decimos; Gracias por su comprensión. En los establecimientos comerciales, y para cerrar una llamada, nos dicen:  Gracias por su comprensión.   Los empleados de los “call center” están entrenados a decir: “’comprendo” ¿Pero  se  comprende??  O mejor preguntemos, ¿que comprenden, las personas que nos atienden, o nos escuchan? 

Comprensión a los sentimientos de nuestros semejantes, Comprensión a los ideales, a las creencias, a los pensamientos.  Comprensión auditiva. Cuantas veces entablamos conversación con otra persona, oímos sin escuchar por lo tanto, no podemos comprender el mensaje de esa conversación.  Comprensión Visual. Miramos sin ver.  Sin prestar atención, no somos observadores, por lo tanto no comprendemos la visión que tenemos por delante.

Comprender a nuestros semejantes es una de las prácticas más difíciles; es todo un arte.  !Practiquemos la comprensión, en San Blas Merece Más y San Blas es Tuyo para poder trabajar juntos!