Además del uso de la palabra el ser humano utiliza otras formas para comunicarse, entre ellas, su lenguaje corporal y la simbología. En la actual crisis uno de los símbolos que nuestras comunidades están utilizando son las banderas blancas.


Banderas blancas a la entrada de San Blas durante la cuarentena. (Foto: MR/EB)

El uso de las banderas blancas no es algo nuevo. En la historia de la humanidad este símbolo se ha utilizado para enviar diferentes mensajes. Por ejemplo, en tiempos de guerra se ha usado como una señal de paz, mostrar la intención de diálogo, cese de hostilidades, etc.

Para los que hemos tenido la experiencia de visitar recientemente algunas de las comunidades más vulnerables de nuestro país o hemos estado viendo, escuchando o leyendo las noticias nos hemos dado cuenta que en muchas casas, a los ancho y largo de El Salvador, ondean banderas blancas. En este caso aunque estamos en guerra con un enemigo que no lo podemos ver, el corona virus, las banderas tienen otro significado: ¡Aquí hay hambre, necesitamos su ayuda!

Pero, los seres humanos con conciencia y corazón tenemos que ver más allá de la simple simbología. Con esas banderas blancas esas comunidades han iniciado un diálogo con nosotros. Es como cuando encontramos a una persona en la calle, por lo general, esa persona nos saluda con un buenos días o un buenas tardes y nosotros respondemos de la misma manera. Establecemos una comunicación.

Muchas personas ya comenzaron a darle continuidad a esa comunicación, haciéndose presentes en esas comunidades necesitadas con algún tipo de ayuda. Están expresando con su acto que están siguiendo las enseñanzas de darle de comer al hambriento y de beber al sediento.  La pregunta que deberíamos de hacernos cada uno de nosotros es: ¿cómo y cuándo yo le voy a dar seguimiento a esa comunicación?

Y recordemos, ¡no se regala lo que nos sobra, se comparte lo que se tiene!