Más de alguna vez, a usted le han dicho: “Vos oís, pero no escuchas.” Quién se puede imaginar que esas palabras tan sencillas tienen un profundo significado en la vida cotidiana. Nosotros en la mayoría de los casos oímos, pero no escuchamos, mucho menos no escuchamos activamente. Esto último es una herramienta clave en la comunicación entre las personas. Si nosotros, escucharamos activamente nos ahorraríamos una gran cantidad de problemas.

Escuchar es un verbo que hace referencia a la acción de poner atención en algo que es captado por el sentido auditivo. La palabra, que proviene del latín ascultāre, indica que la persona apela a las facultades de su oído para oír lo dicho.

La escucha activa consiste en una forma de comunicación que demuestra al hablante que el oyente le ha puesto atención y le ha entendido.

La escucha activa incluye contacto visual, afirmación con la cabeza, no interrupción, hacer preguntas relevantes, preguntas cerradas y abiertas y parafraseo.

La escucha activa valida al hablante, crea una atmósfera en la cúal la gente se siente comfortable al hablar. Crea confianza.

Por otro lado, si no se escucha activamente se puede caer en una situación en que la comunicación se bloquea. Si el hablante percibe que el oyente no le está poniendo atención aquel le pone un alto a la comunicación. Por la falta de atención se siente irrespetado. Ej.: Una persona está tratando de comunicar algo y la otra persona está mirando su teléfono celular. Esto es algo muy común en la actualidad.

NOTA:

Preguntas cerradas son aquellas que se responden con una sola palabra o número. Ej.: Cuantos años tenés? 20. Que día es hoy? Domingo.

Preguntas abiertas son aquellas que se responden con varias palabras o frases. Ej.: Que piensa de la actual situación climática? Bueno, yo creo que hay mucha lluvia debido a una depresión tropical que…

Parafrasear es resumir lo que el hablante ha dicho. Ej.: Dejeme ver si le entendi, usted dijo que…