Nuestro Condominio, antes de la crisis del corona virus y las Tormentas Amanda y Cristóbal, ha venido enfrentando una situación económica crítica. Esta situación no ha permitido, entre otras cosas, invertir en la infraestructura esencial (muro periférico, sistema hidráulico, iluminación adecuada, etc.) de sus instalaciones; siempre ha sido una angustia completar el dinero para el pago de la planilla; no hay un fondo para enfrentar las emergencias. Se ha ido “coyol quebrado, coyol comido.” La nueva realidad que enfrenta el país complicará esta ya frágil situación. Sumado a ello, no se puede renunciar al desarrollo y progreso del Condominio.

Para enfrentar la crisis y poner el Condominio en una posición de recuperación y mejora consideramos que es urgente conjugar los siguientes elementos: 1) Un liderazgo comprometido con el bien común; que sea inclusivo, respetuoso, solidario y tolerante; que anteponga ante todo el cumplimiento de la misión y visión del Condominio (Ver El Blaseño Junio 2020). 2) Propietarios también comprometidos a cumplir con sus obligaciones, entre otras, pagar sus cuotas de mantenimiento a tiempo, participar en las actividades del Condominio, vigilar y colaborar con la administración de los recursos, elegir a las personas idóneas para el  Concejo Administrativo, cumplir con las normas de Convivencia, etc. 3) Una administración técnica, profesional y eficiente de los recursos del Condominio.

Además, tenemos que cumplir con nuestra responsabilidad social. La crisis también ha impactado a nuestros trabajadores y sus familias. Tenemos que ser solidarios con ellos. La cuarentena terminó, sus necesidades continúan.