Han pasado cuatro meses de la elección del nuevo Consejo de Administración el cual continúa su labor. Poco a poco, ha comenzado obras a pesar de los problemas que heredaron de la anterior administración. Algunas de ellas han sido las siguientes: el reemplazo del equipo obsoleto y dañado del restaurante del Club de Playa, como los congeladores y la refrigeradora; la compra del equipo necesario para que el restaurante preste un mejor servicio, como la nueva cocina y refrigeradora; se está mejorando la iluminación del residencial y el muro perimetral; se ha adquirido nuevo equipo para el servicio de jardinería; se está entrenando a los trabajadores del restaurante, jardinería y seguridad; se están pintando las piedras que están en el área de la fuente de agua, entre otros. Todavía falta mucho por hacer.

Para seguir avanzando necesitamos unirnos todos los condóminos realmente comprometidos con el bienestar del condominio y seguir apoyando el esfuerzo que está haciendo el Consejo de Administración. La administración del Condominio no es tarea fácil si se quiere hacer un buen trabajo. Podríamos decir, pero para eso se contrata un gerente que tiene que hacer el trabajo. No es tan simple como eso. El gerente si no tiene la dirección, supervisión y evaluación del Consejo de Administración puede crear problemas en el Condominio, por ejemplo, el abuso de poder del gerente como nos ha sucedido en el pasado.

Por supuesto que siempre habrá dificultades y retos que enfrentar. Para ello, los condóminos tenemos la responsabilidad de hacer sugerencias y participar activamente en las solución de los problemas y no convertirnos en parte del problema. A los condóminos se nos olvida que los miembros del Consejo de Administración son propietarios como todos, que se han voluntarizado para hacer el trabajo de administración, no son empleados del resto de propietarios. Muchos somos buenos solo para lanzar críticas destructivas, de andar buscando el punto negro en la pared blanca. Esta práctica solo conduce a la destrucción del condominio, dañando la armonía que deberíamos construir.

El Blaseño hace un llamado a todos los condóminos a que cerremos filas para seguir avanzando con el trabajo que está haciendo el Consejo de Administración. Unidos alcanzaremos logros que nos beneficiarán a todos como comunidad.