Cuando tenemos la oportunidad de disfrutar un amanecer en San Blas nos despertamos con el bello canto de las aves que nos rodean. Una de esas aves es la guacalchilla a quién presentamos en este número de El Blaseño.

El cucarachero dordirrufo (Campylorhynchus capistratus), también denominado guacalchía, guacalchilla, huacalchía, huacalchilla, arrocero y matraca de espalda rufa, es una especie de ave paseriforme (ave cantora) de la familia Troglodytidae propia de Centroamérica. Anteriormente se consideraba una subespecie del cucarachero nuquirrufo.

Distribución y hábitat

Se extiende desde el extremo sur de México hasta Nicaragua y Costa Rica; también se encuentra en Guatemala, El Salvador y Honduras. Su hábitat natural principal son las zonas de matorral tropical, aunque también se encuentra en los bosques tropicales montañosos y costeros.

Esta especie algunas veces construye su nido cerca de los panales de avispas y hay evidencia experimental que lo hace para protegerse de sus predadores. La hembra incuba de 3 a 5 huevos por alrededor de dos semanas después de lo cúal nacen las crías. Estas necesitan otras dos semanas más para desarrollarse. Después del tiempo de incubación y desarrollo las familias se mantienen juntas. Las guacalchillas siempre se mueven en parejas o grupos y son muy bulliciosas. Se alimentan de bayas (fruto carnoso), insectos, arañas y otros invertebrados.

Nuestras abuelitas siempre aconsejaban que había que darle sopa de guacalchilla a los/as niño/as que se tardaban en hablar.

Fuente: es.wikipedia.org