Hay descritas más de tres mil especies de estos insectos. Son un grupo especializado en el camuflaje (cripsis) con colores, formas y comportamientos extraordinarios que los confunden con la vegetación sobre la que habitan y de la que se alimentan.

Características

Por sus formas presentan tres tipos morfológicos principales:

  • Insectos palo: alargados, con o sin alas (en caso de presentarlas pueden ser funcionales o no para el vuelo); sección transversal del cuerpo más o menos cilíndrica; similares a pequeñas ramitas, tanto en color como en forma.
  • Insectos hoja: formas aladas, de cuerpo ancho, aplanado dorsoventralmente, con expansiones laminares en las patas y similares a hojas.
  • Insectos corteza: suelen tener el cuerpo más robusto y en muchas ocasiones con protuberancias en forma de pequeñas espinas sobre todo o parte del cuerpo.

En general, los insectos palo, como su nombre indica, tienen forma de ramita, lo que les hace pasar inadvertidos para muchos depredadores. No obstante, no es el único sistema que tienen estos insectos para defenderse de los enemigos.

Tanto los comúnmente llamados insectos palo como los insectos hoja pertenecen al orden Phasmida (=Phasmatodea). La forma de hoja de estos animales se refuerza porque sus alas están adornadas con dibujos que recuerdan enormemente a las inervaciones que tienen las hojas de las plantas y porque sus patas están dotadas de expansiones laminares que se confunden con las de las propias hojas.

Biología y Ecología

Viven generalmente sobre arbustos y árboles de los que se alimentan, presentando tanto homotipia como homocromía. Tanto si son ninfas como adultos, los insectos palo generalmente se refugian de sus depredadores escondiéndose entre la vegetación durante el día; por la noche es cuando tienen actividad y se alimentan o copulan. En ocasiones aprovechan brisas de aire para moverse o comer, aprovechando que al mismo tiempo se mueven algunas hojas y tallos de la planta sobre la que estén y así no llaman la atención demasiado.

Aparte de su apariencia críptica, también cuentan con otros sistemas defensivos, como hacer ruido o tener estructuras con vivos colores, sus alas, que despliegan cuando se sienten amenazados, entre otros muchos. Además, se pueden desprender de sus extremidades (fenómeno denominado autotomía) cuando son capturadas por un depredador y sujetadas por este punto. Algo parecido a lo que ocurre en algunos reptiles como las lagartijas con la cola.

Reproducción y desarrollo

En algunos casos, aunque la reproducción sexual sea lo común también puede darse la partenogénesis si no hay machos, aunque probablemente esto hará que disminuya la variabilidad genética de la descendencia. Para algunas especies se desconoce si existen machos ya que nunca se han observado, aunque lo más probable es que sí que los haya aunque sean muy escasos.

Ponen huevos provistos de una especie de tapadera llamada opérculo que se desprende en la eclosión para que la ninfa salga. Los huevos suelen ser similares a semillas y según la especie pueden variar en color, tamaño, forma, textura, dureza, etc.

San Blas cuenta con una variedad de estos insectos en nuestros jardines. Aunque es difícil verlos por su habilidad de camuflaje, si somos lo suficiente observadores podemos disfrutar de estos pequeños insectos de nuestra fauna.