El agua es uno de los elementos vitales en el planeta tierra. El agua es el elemento más importante para la vida. Es de una importancia vital para el ser humano, así como para el resto de animales y seres vivos que nos acompañan. Resulta curioso que el 70 por ciento de la Tierra y de nuestro cuerpo sea agua. El agua es una sustancia que se compone por dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno (H2O) y se puede encontrar en estado sólido (hielo), gaseoso (vapor) y líquido (agua). Las propiedades físicas y químicas del agua son muy importantes para la supervivencia de los ecosistemas. 

Casi dos millones de personas mueren al año por falta de agua potable. Más del 97% del agua en la Tierra es salada. Dos tercios del agua dulce está retenida en glaciares y capas de hielo polar. De lo que queda, la mayor parte está atrapada en el suelo o en acuíferos subterráneos. El agua potable es esencial para la vida. Es el líquido más importante de la naturaleza sin el cual no podríamos vivir. Se hace urgente el cuidado del agua potable con el fin de evitar enfermedades que alcancen al ser humano, a los animales o a la agricultura en general.

Los salvadoreños, tanto como la población que vive en el trópico somos privilegiados de contar con este elemento como un regalo de la naturaleza. Echemos un vistazo a otros países, a otros continentes y podremos apreciar los grandes desiertos, el Sahara, el Gobi en África,  el Patagónico en Argentina  y muchísimos más pequeños, como el Mojave en  California, USA  el de Sonora en México y tantos y tantos más, que obviamente carecen de, o es no-existente, este vital líquido.

Pongamos bajo el microscopio a nuestro pedacito de tierra, El Salvador, y aún más minúscula a nuestra comunidad en San Blas, y sus alrededores, como el Charcón, y tantas más comunidades que carecen de este elemento vital en forma de agua potable.

Nosotros en San Blas tenemos la dicha de contar con agua cuyo recurso es un pozo natural, entonces, ¿porque no tenemos la conciencia de cuidar nuestros recursos, de no desperdiciar esa agua bendita que nos provee la naturaleza?. Hacer conciencia a cada usuario ya sean residentes, visitantes  o  jardineros y empleados en general . En cada residencia, estar atento a las fugas y repararlas inmediatamente. 

Ahondemos aún más en este tema de privilegio del cual somos objeto. Cada año, la naturaleza nos provee 6 meses de invierno, lluvias copiosas que a nivel nacional, a veces causan estragos. Ojalá tuviéramos un sistema de recoger el agua lluvia cada año y reservarla para los meses de verano o estación seca.