De baja estatura, tez oscura curtida por el sol y caminar lento ese es José Víctor Flores y Flores “Chepito” el jardínero encargado de las áreas verdes del Paseo San Blas, la Poza y el Club La Ronda. Un hombre sencillo que disfruta la charla por lo que esta entrevista fue muy fácil de hacer. Chepito nos cuenta que es uno de los trabajadores más antiguos del condominio. Manifiesta que vino aquí cuando no había nada de lo que es ahora el condominio. Cuando el Banco Uno inició la lotificación a él lo pusieron a mostrar los lotes a los potenciales propietarios del condominio. Después trabajó como albañil en el Club de Playa en obras como la piscina original del club la cuál dice que la modificaron después de los terremotos del 2001. 

Foto: EB/MR

Chepito es originario de Ilobasco, Cabañas lugar donde nació el 15 de abril de 1964 (tiene 56 años de edad). Tiene cinco hijos y tres hijas (entre las edades de 13 y 30 años) y tres nietas. Actualmente está divorciado. Siendo un niño (7 años de edad) salió de Ilobasco y agrega “anduve rodando por Zacate, Puerto de La Libertad, el Zonte, Siberia (arriba de el Zonte) y finalmente llegué al cantón Julupe, Municipio de Chiltiupán en 1982 dónde actualmente resido. En este lugar conocí a mi esposa con quién nos casamos “detrás del matocho” y procreamos nuestros 8 hijas e hijos.”

Cada vez que nosotros entramos al condominio inmediatamente notamos la buena obra de Chepito. El bonito jardín y los árboles cortados con estilo reflejan la responsabilidad y cariño con que hace su trabajo.

Al preguntarle donde aprendió a podar los árboles con estilo, el contesta: “Aprendí viendo en otros lugares y como tengo un área importante del condominio que atender, la entrada principal, pensé que ésta tenía que  tener una buena presentación”. Como el también agrega: “Además tengo que hacer honor a mis dos apellidos, Flores y Flores.” “También tengo algún conocimiento de albañilería, pero dejé de practicar ese oficio porque soy alérgico al cemento.”

A Chepito lo que más le gusta de su trabajo es que nunca se termina, dice “no es como la construcción, que a veces hay trabajo y a veces no.”

En sus momentos libres hace otros trabajos de jardinería en otras residenciales para tener un poco más de ingresos. Antes jugaba fútbol, era defensa, pero ya no lo hace por que no le queda mucho tiempo. Le gusta compartir con sus hijos quienes como el dice: “… son muy apegados a mi”. También le gusta cocinar, su especialidad es la sopa de pescado. En cuanto a la comida le gusta disfrutar las pupusas, la yuca frita y sancochada y todos los derivados del maíz.

Cuando se le preguntó que recomendaría para mejorar las cosas en el trabajo el mencionó lo siguiente: “Es importante que la administración y los propietarios valoren el trabajo que todos nosotros hacemos, siento que a veces no nos miran como seres humanos. Al ser humano le gusta ser apreciado y cuando eso sucede uno se motiva. A veces siento que a uno lo miran de menos. Antes, por ejemplo nos daban de descanso el día de nuestro cumpleaños lo que nos hacía sentir que éramos especiales y eso nos lo quitaron».