En nuestro afán de seguir presentando a las y los propietarios del Condominio a uno de nuestros más importantes recursos, los trabajadores, nos complace referirnos en esta ocasión a José María Cortez, “Don Chemita”.

Su historia es muy similar a la de la mayoría de nuestro personal: son el producto de la migración interna que empuja a las personas a mejorar sus condiciones de vida. Nació el primero de enero de 1959 en el cantón Río Frío, Parras Lempa, San Vicente de dónde migró con su familia hacia Cara Sucia, Ahuachapán en 1969.

Inicialmente su migración sería hacia Honduras lo cual no sucedió debido a la guerra que estalló entre nuestro país con dicha nación. En Cara Sucia vivieron cinco años trabajando en las plantaciones de caña de azúcar y algodón. Luego con la ayuda de los hermanos de su iglesia migraron al Cantón La Perla, Jicalapa, dónde vive actualmente. Está casado con Ursula Orellana con quien ha compartido su vida cuarenticinco años. Padre de seis hijos (dos hembras y cuatro varones) y abuelo de seis nietos.

Comenzó a trabajar el 15 de Enero del 2001 para el Condominio cuando el gerente era Arístides Orellana y el Banco Uno era el administrador del Condominio bajo la dirección de Alvino Román. Antes de trabajar para el Condominio cuidaba un rancho en la Playa San Blas en donde se dió cuenta de la oportunidad de trabajo en el Condominio. Primero trabajó como auxiliar de albañil y poco tiempo después comenzó a trabajar como jardinero, posición que ha mantenido todos estos años.

Don Chemita manifiesta, “yo no fuí a la escuela porque en el cantón donde nací y me crié no había centro escolar, pero aprendí a leer y escribir gracias a un profesor bien estricto y dedicado. Nuestro padres le pagaban lo que podían. El tenía una champa en el caserío y ahí nos dió sus enseñanzas”. Don Chemita agregó, “en mi tiempo libre me gusta estar en la casa, arreglar algunas cositas que se arruinan, descansar en la hamaca, ir al río a tirar la atarraya, a veces cae algo. A la cancha de futbol no me gusta ir porque una vez me asustaron unos bolos que andaban con unos machetes.” A Don Chemita le gusta sembrar cosas en la tierra, le hace sentir bien. Reconoce que sus capacidades con el tiempo han disminuído.

Finalizó expresando que atiende diez jardines y que su idea es echarle ganas a todo, que a veces los propietarios se quejan porque no se les dá suficiente tiempo a sus jardines, pero que en general tiene una muy buena relación con todos los propietarios a los que sirve, que entiende que cada administración trae sus propias ideas y que a los trabajadores les toca adaptarse a ellas. También dijo que “me gusta trabajar en el Condominio porque las monedas nunca faltan y el trabajo es una fuente de entretenimiento».