Los compañeros de trabajo lo llaman “Sandro” a este trabajador del Condominio nacido en El Cantón El Almendral, jurisdicción de Tamanique. Su niñez, la que añora tanto, la vivió en ese cantón acompañado de su hondilla y su perrita. Recuerda cuando salía a cazar algún animalito montés para poder acompañar a los frijolitos y las tortillas que le servía su mamá.  Tenía aproximadamente diez años cuando salió de ese lugar para El Morral, La Libertad donde vive actualmente con su familia. “La guerra nos obligó a movernos en 1991, fue duro porque ahí éramos felices en el monte y cerca del río donde íbamos a pescar.”

“Sandro” es el mayor de tres hermanos y una hermana. Tiene un hijo de trece años y una hija de siete años a los que adora. Es soltero y está separado de su compañera, pero viven cerca lo que le permite estar pendiente de sus hijos. “Me he portado mal en mi vida, pero he cambiado últimamente por mis hijos” confiesa “Sandro” en medio de la conversación. El es una persona muy seria, pero muy amistosa.

“Sandro” tiene cuarenta y cinco años de edad y ocho años trabajando para el Condominio. “Primero trabajé en la construcción de algunas casas como empleado de varios contratistas y luego conseguí una plaza como trabajador de mantenimiento del Condominio.” Aquí desempeña varias funciones, como auxiliar de albañil, pintor, jardinero, recogiendo la basura del Condominio, entre otros. “Aquí tenemos que hacer de todo y yo me adapto a lo que sea”, dice “Sandro.” Agregó, “Yo siempre ayudé a mi papá con la milpa, por eso estoy acostumbrado a trabajar.” En cuanto a su educación estudió hasta tercer grado.

En su juventud “Sandro” fue jugador del Destroyer, cuando este equipo de fútbol de La Libertad estaba en Tercera División. En sus tiempos libres, además del fútbol, disfruta la compañía de sus hijos “por quienes haría cualquier cosa.”

En cuanto a su trabajo, “Sandro” manifestó que lo que más le gusta hacer es pintar las casas. Terminó diciendo que el Condominio debería de comprar las herramientas y equipo necesarios para ser más efectivos en los trabajos de construcción y reparación que les asignan.