Sandra Guadalupe Lemus Ramos, “Guadalupe”, la cocinera anónima que prepara nuestros alimentos cuando comemos en el restaurante del Club de Playa, nos dio la oportunidad de conocer un poco de su familia, de su historia, de sus experiencias y vivencias. Nació en Las Delicias, Santa Tecla, “tenía apenas un año cuando me trajeron a La Libertad, por eso me siento más del puerto”, expresó. “Nos vinimos a La Libertad por el trabajo de mi papá en la Pedrera, mi mamá no trabajaba, solo nos cuidaba” agregó. Estudió en el Centro Escolar Soto Mayor hasta Séptimo Grado y su materia preferida era Ciencias.

“Guadalupe” tiene cuarenta y dos años y tiene 2 hijas, Wendy Estefani y Yancy Johana de 26 y 19 años de edad respectivamente, y un hijo, Christopher Neftalí de 7 años de edad. Yancy está en proceso de ingresar a la Universidad de El Salvador, quiere ser abogada. “Guadalupe” vive en la Playa El Obispo desde 1979, con su compañero de vida, sus hijas e hijo. En su tiempo libre le gusta disfrutar la compañía de su hijo a quien lo cuida su abuelita. “Lo veo poco por el trabajo” manifiesta. “Guadalupe” también tiene dos hermanos y una hermana.

“Vine a trabajar al restaurante en el 2009, Don Marcos, el encargado, me dio la oportunidad, pero luego me fui”, manifestó Guadalupe.” Luego agregó, “…volví en el 2016 como ayudante de cocina y luego me dieron la plaza de cocinera, Claudia me recomendó.” Manifiesta que disfruta su trabajo, que le gusta cocinar una variedad de platos. “…no me gusta lavar los trastes” confesó. Antes de llegar al Condominio, trabajó dos años en una maquila en la zona franca de Vía Shell.

Guadalupe expresa que hay que contratar más gente para dar un mejor servicio y que las personas que se contraten debe de gustarle el trabajo de la cocina, que hagan el trabajo con amor. Agregó que está contenta con el apoyo de la nueva administración al restaurante, “así somos más productivos”, finalizó.