Muchas historias se han tejido en torno a esta festividad y la identidad de los Reyes Magos. De acuerdo a la tradición de la Iglesia, los tres Reyes Magos se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar. Se dicen que fueron tres visitantes extranjeros que, tras el nacimiento del niño Jesús, acudieron desde otros países para rendirle honores y entregarle obsequios de una gran riqueza simbólica como oro, mirra e incienso. Los reyes son relacionados como hombres poderosos, nobles y sabios, posiblemente monarcas de naciones del oriente al Mediterráneo, y que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento del ser humano y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios.

Por tradición, en algunos países los tres Reyes Magos forman parte del pesebre junto al niño Jesús, la Virgen María y San José. Hasta el año 474, aproximadamente, los restos de los reyes estuvieron en Constantinopla, (Hoy Estambul, Turquia) la capital cristiana más importante de Oriente. Posteriormente, fueron trasladados a la catedral de Milán, en Italia, para luego ser llevados hasta Colonia, Alemania, donde permanecen hasta la actualidad.

EPIFANÍA: La fiesta de los Reyes Magos es comúnmente llamada Epifanía, palabra que en griego significa manifestación, en el sentido de que Dios se revela y se da a conocer. La Iglesia celebra como Epifanías tres manifestaciones de la vida de Jesús: la Epifanía ante los magos de oriente (manifestación a los paganos), Epifanía del Bautismo del Señor (manifestación a los judíos) y la Epifanía de las bodas de Caná (manifestación a sus discípulos). En la antigüedad, el término “mago” no estaba relacionado con la hechicería o la magia. En realidad, hacía referencia a los “sabios”. En este caso fueron hombres llenos de sabiduría que vinieron “del Oriente” lo que se postraron ante el recién nacido. Esto pudo haber sido una referencia de lugares como Arabia, Mesopotamia o algún lugar más al este de Palestina.

En el Evangelio de Mateo se cuenta que “Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle”. Los expertos afirman que el hecho de que los guiara una estrella, sugiere que estaban instruidos en astrología o en la ciencia de la navegación y en el cálculo del tiempo a través de las configuraciones estelares. Los magos aparecen, en su primera época, como una casta sacerdotal de Media y Persia. Además, se dedicaban al estudio de la sabiduría.

Fue el escritor y teólogo del siglo III Orígenes, uno de los tres pilares de la teología cristiana, quien propuso por primera vez que fueran tres magos en razón de los tres regalos entregados al niño. En las pinturas de las catacumbas de Santa Priscila, desde comienzos del siglo II, se representaban solo como nobles persas. Desde el siglo VIII, en el arte, los comenzaron a presentar como reyes desde el siglo VIII. A partir de dicho siglo, los Reyes Magos recibieron nombres, con algunas variaciones. Los primeros fueron Bithisarea, Melchior y Gathaspa. Ya en la Edad Media fueron incluso venerados como santos. Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, se los da, en el siglo IX, el historiador Agnello, en su obra “Pontificalis Ecclesiae Ravennatis”. En la época que se les empezó a pintar con estas características no se tenía conocimiento de América.

En nuestro pais, El Salvador, muy poco se venera o celebra la llegada de los reyes magos, No asi en España, México y el Caribe, donde se celebra grandemente, aún mas que la Navidad misma; ya que dicha celebración comienza precisamente la noche buena y termina el día de la llegada de los reyes.